ESPECIALIDADES


EL SENTIDO DEL PLACER

 

No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar”.
Albert Camus (1913-1960) Escritor francés.

 

Ama un solo día y el mundo habrá cambiado
Robert Browning (1812-1889) Poeta inglés.

 

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena”.
Paulo Coelho (1947-?) Escritor brasileño.

 

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama”.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.

 

El placer puede ser definido como una sensación o sentimiento positivo, agradable o eufórico, que en su forma natural se manifiesta cuando se satisface plenamente alguna necesidad del organismo humano. La naturaleza suele asociar la sensación de placer con algún beneficio para la especie y la Filosofía lo clasifica entre los tipos posibles de felicidad.

 

El sentido del placer nos lleva a reflexionar sobre la libertad que se nos otorga o nos otorgamos para ser y hacer, en la búsqueda del placer. ¿Estamos sujetos a una prohibición de la religión, o a una presión socio-cultural? ¿Intervienen algunos conceptos erróneos o mitos que impiden la realización del placer y su búsqueda?

 

La obtención del placer y la felicidad no es un camino o una teoría que permite la laxitud y que autoriza todo tipo de abusos, al contrario requiere para llevarse a cabo un discernimiento existencial. La felicidad sólo puede lograrse si sabemos la diferencia entre nuestros deseos básicos esenciales y nuestros deseos superfluos.
Disfrutar al satisfacer nuestros deseos esenciales, nos pone en la vía de la felicidad. El sustento de esto sería tratar de aprovechar al máximo el "aquí y ahora" de la dimensión en la vida.

 

 

PLACER VERSUS SUFRIMIENTO


El placer” ha sido siempre el objeto de conflicto con las religiones, principalmente las occidentales católico- cristiana, estos adoptaron fácilmente la tesis platónica en la cual se desprecia el placer y se valoriza el sufrimiento. El placer es sospechoso a los ojos de un grupo de “buenos pensadores”, mostrar su alegría, su felicidad no es "correcto", está en relación a una postura hipócrita que promueve al extremo la miseria y el sufrimiento. Estas opiniones se basarían en una división entre el alma y el cuerpo, entre la razón y la pasión, y dan la primacía a la inteligencia, relegando el cuerpo-físico para el trabajo “sucio”.


Estas tendencias mayoritariamente observadas   en el cristianismo y otras religiones monoteístas siempre han fortalecido la idea que el hombre es superior a la mujer, porque se supone que hacen un mayor uso de su razón, mientras que la mujer tendría un monopolio del corazón y del cuerpo. Generalmente, se considera que los conceptos de placer y dolor son opuestos porque se presupone que, si hay placer, no puede existir dolor y viceversa. Pero también está establecido, aunque por la mayoría considerado inmoral, que se puede llegar a sentir placer haciendo daño a otras personas o a animales y cosas (el llamado sadismo) o contemplando como sufren (lo que los alemanes denominan con la palabra Schadenfreude); inversamente, se puede obtener placer al sentir dolor en el caso del masoquismo.

 

Diferentes tipos de placer
- El placer físico: deriva de disfrutar condiciones saludables relacionadas con la estimulación de los órganos de los sentidos (las relaciones sexuales o la ingestión de platos suculentos de comida, etc.,). Hay distintos tipos de placer físico: el producido por el gusto o placer gastronómico; el producido por el tacto (masaje, placer sexual en sus diversas manifestaciones,...); el placer auditivo (música), el placer visual (arte,...), el deportivo, etcétera. Los griegos aconsejaban un placer moderado y consideraban un vicio pernicioso cualquier placer inmoderado.

 

- El placer psíquico emociones positivas que  provoca en el ser humano la imaginación y la fantasía, el recuerdo de lo agradable, el humor, la alegría, la comprensión y los sentimientos de equilibrio, paz y serenidad, que generan  la llamada felicidad. El mero pensamiento puede llegar a sentirse dichoso sólo con la imaginación de las situaciones  buenas y agradables  de  disfrute. El placer "psíquico" es definido por Platón como el mayor, y abarca también todos los placeres mentales causados al percibir cultura o arte, o al crear.


- El placer estético: emana de la contemplación y disfrute de la belleza, que consiste en el equilibrio "perfecto" (subjetivo, por supuesto) entre lo ideal y la realidad.


- El placer intelectual: nace al ampliar nuestros conocimientos y arrancar secretos a lo desconocido para poder descubrir y satisfacer nuestras necesidades espirituales e intelectuales, y hacer más libre y consciente nuestro actuar.


- El placer lúdico: que deriva de la práctica de cualquier tipo de juego y se encuentra en la raíz de muchos otros tipos de placer.


- El placer emotivo o emocional: deriva de la empatía al compartir el amor y el afecto de la familia, de entablar y sostener amistad con los iguales y sentirse aceptado por otros seres humanos.


- El Placer de la contemplación: participación y goce de lo insólito y desconocido, es fuente de placer.

 

 

DIFERENTES ENFOQUES Y MIRADAS DEL PLACER

 

El placer es el sentido de la vida y la existencia, sin ella, la vida no vale nada... Si el placer es el sentido de la vida, esto significa que nos aplicamos a alcanzarlo en todos los ámbitos. El placer   concierne a todos los sentidos, la vista, la audición, gusto o tacto. Si usted se siente identificado con esta frase Ud., se reconoce en una “filosofía hedonista”. Sólo se vive una vez, por lo que necesita disfrutar de su vida lo más satisfactoria y más placentera. Esta tendencia es lo contrario de muchas escuelas de pensamiento filosófico y psico-sociales.


En el psicoanálisis, el ser humano es el terreno de juego de las fuerzas antagónicas que constantemente lo atormentan y perturban, si él se escucha, iría voluntariamente al placer, pero su "Súper Yo" está empecinado a aumentar el grado de conciencia de sus errores, culpabilizarlo, incluso con el menor grado de felicidad. 
El concepto religioso del “pecado” (de latín pecc?tum,  es la trasgresión voluntaria de un precepto tenido por bueno), y peor que la maldición original pesa en gran medida en el deseo de felicidad, conocimiento y placer.
Sin embargo, una mirada más atenta y cercana, sobre lo que impulsa nuestro comportamiento y nuestras decisiones, podemos pensar que es el placer el motor principal.


Por lo tanto, podemos aprender a disfrutar más de los sentidos con una educación que la tendrá por objeto desarrollar la sensibilidad, la receptividad y la capacidad para expresar sus emociones...
Viéndolo desde este punto de vista, Entender el placer como una forma de camino de vida, nos presenta   dimensiones artísticas creativas tanto como aficionado o como creador.

 

“El placer”, se ve como uno de los elementos de la felicidad, pero no es suficiente en sí mismo. Posición más restrictiva, y tiende a poner el placer y la felicidad en distintos planos.

 

La felicidad es un estado de ánimo caracterizado por dotar a la persona, de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría. Es interesante observar que muchos filósofos que han escrito sobre la felicidad, a menudo han sido cuidadosos al referirse al placer...

Cuando se trata de la sensualidad y/o sexualidad, el filósofo, separa el placer de la felicidad, que se presenta como algo global, intangible y fugaz.


¿No decimos que estamos conscientes de la felicidad, solo cuando la perdemos? 
Durante siglos, filósofos y religiosos se empecinaros en  demostrar que la felicidad no depende del placer (material).Escapar de la tiranía de los sentidos se presenta como un camino de acceso a la felicidad suprema...
Por otro lado, incluso si el placer no es la meta sino la consecuencia de una relación romántica, es el placer que aumenta y colabora a mantener la pasión.


El placer permite fortalecer los lazos de afecto y amor, sin placer una relación no tiene sentido. 
En esta mirada el placer sirve a la calidad de la relación. En efecto, ¿que sería una relación sin placer? La ausencia de placer es una de las quejas más frecuentes en sexología y terapia de pareja.


La calidad de la relación requiere una inversión importante por parte de cada integrante de la pareja, “el placer” es la culminación de este esfuerzo, más se da y mayor es la recompensa. El placer y la calidad de la relación se unen indisolublemente al llegar al equilibrio entre "tomar" y "dar".


La sexualidad pulsional: fuerzas derivadas de las tensiones somáticas en el ser humano, y las necesidades del “ello “en este sentido,  las pulsiones se ubican entre el nivel somático y el nivel psíquico.


La sexualidad compulsiva: Es un término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una sexualidad subyugante.
Si la sexualidad permanece “pulsional y compulsiva”, se entra en la lógica en que "tomar ", visible en algunas frases como " tomar placer", "beneficiarse", "tirarse a alguien” o mejor aún "poseerla". En este sentido, la pareja sexual efectúa un juego que evoca la relación entre depredador y presa.


El macho seductor que "atrapa " las niñas, como la mujer que “enciende” los hombres, son versiones similares. 
Visto desde este ángulo, el placer es totalmente egocéntrico (centrado en uno mismo), y el otro se ve fácilmente tratado como “objeto de placer”.


En la lógica   de "dar" es otra cosa, el hombre enamorado se aplica a “dar" placer a su pareja, su propio placer es amplificada por el placer del otro. Las mujeres enamoradas entregaran caricias más intensas y voluptuosas que llevarán a su pareja al máximo de su deseo.
Para algunos dar placer es una forma de tomar el poder sobre el otro, y si tomamos cierta distancia para estudiar las cosas, ningún hombre puede "dar" placer a una mujer, en primer lugar, ella se debe autorizar a sí misma a vivir la experiencia.

El placer es la forma en que la naturaleza ha encontrado para obligar a la gente a tener relaciones sexuales, por lo tanto, contribuye a la supervivencia de la especie, a través de la procreación.


La naturaleza ha inventado el placer sexual para promover el deseo de tener relaciones sexuales, por consiguiente, desempeñarse en la dirección de la procreación. Esta idea no es nueva, teniendo en cuenta el placer como una recompensa, se admite que los seres humanos se tratarán de repetir tantas veces como le sea posible esta extraordinaria experiencia. 
Tienden a buscar parejas con los que reciba el máximo placer... las parejas estables y bien constituidas, permitirían las condiciones más favorables para el desarrollo de la progenie.


Sin embargo, muchos investigadores están cuestionando esa hipótesis, diciendo, los más radicales que el instinto sexual no existe en los seres humanos, siendo, toda la sexualidad un puro producto cultural... la posición moderada sostiene que el placer sexual trabaja en el sentido del apego y compromiso. Más que un efecto de hormonas e instinto , habría un fenómeno de recompensa/placer, otorgado por las relaciones sexuales.

El placer sirve ante todo para relajarse, olvidarse de las preocupaciones, los problemas, sería una herramienta natural de tranquilidad.


El placer, como sabemos, alivia la tensión, estimula la secreción de endorfinas, que acompaña el placer desempeña un papel importante ansiolítico. El placer no se limita solamente a resolver las tensiones del deseo sexual, sino también preocupaciones, decepciones, y el estrés.


El Orgasmo involucra muchos elementos, el cuerpo entero participa, adopta la forma de liberación, la eyaculación del hombre, contracciones involuntarias de los músculos perineales de la mujer. Simbólica y físicamente, hay una expulsión.

Al mismo tiempo que los espermatozoides son expulsados por la eyaculación, son también las tensiones que escapan Antiguamente ,  se  creía  en una perfecta simetría de los órganos  sexuales hombres y mujeres, siendo los masculinos exteriores y los femeninos interiores, la complementariedad de los genitales y  la mezcla de emisiones, crearía condiciones favorables para la procreación.

 

El Orgasmo, al liberar las tensiones acumuladas en el organismo, realiza una especie de "reinicio" de la totalidad mente-cuerpo. El placer sexual, sería beneficioso naturalmente, para el conjunto del organismo y permitiría un funcionamiento óptimo. El uso masivo de los métodos de control de la natalidad, la mejoría en la calidad de vida, la madurez por mayor tiempo del ser humano, han redefinido la sexualidad humana, siendo en la actualidad “preferentemente”, hacia la búsqueda del placer compartido.


Neurobiología del placer

El centro del placer es el conjunto de estructuras cerebrales, predominantemente la núcleo accumbens. Produce un gran placer cuando es estimulado eléctricamente. Algunas referencias experimentales, indican que la tabique pellucidium es generalmente considerado como el centro del placer. Mientras que otros mencionan el hipotálamo cuando se refiere al centro del placer de la estimulación intracraneal.

 

Las sustancias químicas más  conocidas en la  estimulación de  los centros de placer del cerebro incluyen dopamina y varias endorfinas. Desde el punto de vista de la biología, algunas sustancias que genera el cuerpo durante el placer son: dopamina, endorfinas, oxitócina, serotonina: Se ha establecido específicamente que el esfuerzo físico puede liberar endorfinas en lo que se llama el corredor de alta, Esta  igualmente se ha comprobado que el chocolate y ciertos condimentos, pueden liberar o hacer que se libera sustancias químicas psico-activas similares a las que se libera durante actos sexuales.